Detrás de la máquina

La persona que hay detrás de la máquina soy yo, Bea. Tengo 29 años y llevo escribiendo poesía más o menos la mitad de mi vida. Empecé como empezamos la mayoría, hablando de amor y desamor. Pero hubo un momento en que eso se quedaba corto y las palabras me pedían otro tipo de juegos, más allá de «los grandes temas». Empecé escribiendo para mí, luego compartiendo mis pinitos y poco a poco empecé a conocer a personas que también tenían el mismo cable suelto que yo. Fui a recitales, compartí mis textos, escuché los de otros y… me pasó lo mismo: se me quedaba corto. Y conocí a través de las redes el proyecto #momentoverso de Tania Panés y su hermano. Ellos hacían lo mismo que yo ahora, pero antes. Les pregunté, les pedí consejo… me lo dieron y me invitaron a hacerlo. Les hice caso. Encontrar la máquina de escribir en el trastero de mi pueblo y un evento en Zaragoza me dio la oportunidad de hacerlo y probarme a mi misma. Salió bien, más que bien; me dio las fuerzas para empezar lo que hoy es parte indispensable de mi vida.
He probado diferentes ángulos, he probado MIL mesas y sillas, he probado muchos soportes para escribir mis poemas y aún hoy… sigo probando. Pero sin dejar de disfrutar cada golpe de la máquina, cada persona y su maravillosa historia, tan concreta como universal, tan sincera como alocada. El vínculo que se crea entre la persona que se encuentra conmigo, su palabra, mi máquina y mis manos es único, tanto que a veces me quedo sin palabras…